Archivo por meses: mayo 2015

El solsticio de Manhattan

Estos días se producen en Manhattan unas puestas de Sol espectaculares. El astro rey se alinea y oculta al final de sus impresionantes avenidas y la combinación deja con la boca abierta y las cámaras llenas de increíbles fotos a los habitantes y turistas de la Gran Manzana.

Son, sin lugar a dudas, los #candilazos neoyorquinos más buscados. Que volverán a repetirse los días en torno al 12 de julio este verano y luego sobre el 5 de diciembre y el 8 de enero en invierno.

Os dejo unas imágenes del curioso efecto, también llamado Solsticio de Manhattan, y si tenéis la oportunidad de estar en NY estos días os animo a sacar vuestras fotos y compartirías con el tag #manhattanhenge

 

Espectacular foto de la cuenta de instagram sunsetlover_verbeek, hace 3 días.

Espectacular foto de la cuenta de instagram sunsetlover_verbeek, hace 3 días.

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El tornado de Madrid de 1886

El otro día preguntaba en mi cuenta de twitter si había algún tema que os gustaría repasar, alguna duda o curiosidad. Alex Trelis, desde Alcoy, me preguntaba cómo se pudo generar un tornado en Madrid en 1886. Bien, aquí va la respuesta.

El tornado de Madrid del 12 de Mayo de 1886 fue extensamente documentado. Se trató de un F3, con vientos de más de 220 Km por horaque dejó numerosos daños y víctimas. Se calcula en 47 los fallecidos, sobre todo en la zona de Carabanchel y en la ribera del Manzanares.

El Casón del Buen Retiro y la Iglesia de los Jerónimos, en un grabado de la época.

El Casón del Buen Retiro y la Iglesia de los Jerónimos, en un grabado de la época.

No es el primero que ha sufrido Madrid, ni el último, a pesar de no ser Madrid una zona muy propicia para ello. Pero ese día las condiciones reinantes eran las perfectas para la formación de este monstruo que derribó casas y arrasó centenares de árboles, incluidos 400 en el Jardín Botánico. Toda la península se vió afectada por esas tormentas, aunque fue la de la zona centro la más virulenta y la que provocó este fuerte tornado. Probablemente una gran línea inestable atravesó la península, y, en un ambiente que favorecía la convección profunda, se formó una supercélula tornádica, que atravesó la capital de suroeste a noreste.

Desde Carabanchel se dirigió a la Pradera de San Isidro y a la Puerta de Toledo. Arrasó la Ronda de Valencia, la zona de Atocha y luego subió por el Jardín Botánico y el Retiro hasta llegar a Alcalá y Ventas. Por allí fue perdiendo ya fuerza, tras dejar unos kilómetros de destrucción y muerte.

El alcalde de Carabanchel Alto lo describe así: “A las seis vino una nube negra, muy negra, de por allá, y otra, muy negra también, por allá. Las dos se encontraron en el Cerro del Aire y, al chocar, produjeron un ruido terrible, atronador, desencadenando el huracán (tornado) y produciendo centenares de chispas eléctricas”. Parece la típica descripción del choque de dos masas frontales, seguramente el desencadenante del F3.

Otra imagen del Casón del Buen Retiro, tras el impacto tornádico.

Otra imagen del Casón del Buen Retiro, tras el impacto tornádico.

Hay multitud de grabados e ilustraciones de la época, y numerosos estudios realizados con posterioridad, entre ellos este muy completo de Miquel Gayá, y este artículo de Alejandro Polanco en donde nos descubre a Arcimis, quizá el precursor de la meteorología en nuestro país.

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Las estelas de condensación

Los contrails, o estelas de condensaciónse producen por la condensación del vapor de agua producido en la combustión de los reactores de los aviones, al ser expulsado éste a la atmósfera y encontrarse con ciertas condiciones meteorológicas que favorecen el proceso. En toda combustion se parte de una sustancia orgánica (el combustible del avión en este caso), oxígeno y energía (en este caso el sistema de encendido del reactor). Como resultado de la combustión obtenemos CO² y H²O (agua), de ahí la humedad de la que hablamos, más energía calórica y lumínica. Esta es la fórmula general:

formula

Esta humedad expulsada, a pesar de encontrarse cerca del calor producido por los reactores, se encuentra con aire muy frío a esa altura. Como ya sabéis, el aire frío puede contener menos humedad. En determinadas circunstancias de temperaturas muy bajas ese aire húmedo se satura y se condensa, formando una nube alargada que va formándose detrás de cada reactor según el avión avanza.

Contrails. Foto Wilco737.

Contrails. Foto Wilco737.

Un contrail (con- de condensación, -trail de rastro, camino) es pues una nube, vapor de agua, totalmente inofensiva y que puede o no formarse según las condiciones atmosféricas reinantes. La persistencia, grosor, y crecimiento o disminución de estas estelas depende del grado de humedad del aire y del viento y turbulencias en esa capa atmosférica. Si es muy húmedo durará bastante tiempo visible en el cielo. Si, por el contrario, es seco, la turbulencia debida al paso del avión producirá una mezcla rapida de los gases que salen con el aire exterior y la estela desaparecerá rápidamente. Si tenemos en cuenta que el grado de turbulencia y humedad a esos niveles es muy variable podremos explicarnos que una estela se corte bruscamente en el cielo o se produzca de forma intermitente.

Existen otras formas de estelas, como las subtrails, o estelas de sublimación, que se producen cuando los gases expulsados por los reactores por cierto, (igual de nocivos que los que respiramos en la Gran Vía madrileña o la Diagonal barcelonesa, y de los que nadie habla) actúan como pequeños cristales de hielo que se subliman, pasan de hielo sólido a vapor de forma directa, y producen este tipo de estelas, muy duraderas.

Contrail. Foto Khlong Sam Rangsit.

Contrail. Foto Khlong Sam Rangsit.

Incluso hay un fenómeno llamado distrails, o estelas discontinuas, que produce líneas o agujeros en las nubes, de forma totalmente natural. Os dejo un enlace a la Revista del Aficionado a la Meteorología (RAM) con una discusión un poco más técnica. Y también están los contrails aerodinámicos, producidos por la brusca reducción de la presión en las puntas de los planos (a veces incluso en los coches de F1 se ven este tipo de estelas de corta duración).

12.02.2011 Jerez,  Lewis Hamilton y su McLaren Mercedes dejando    su vórtice húmedo. © Copyright: Batchelor / xpb.cc

12.02.2011 Jerez,
Lewis Hamilton y su McLaren Mercedes dejando su vórtice húmedo. © Copyright: Batchelor / xpb.cc

Como resumen, las estelas de condensación se producen de forma absolutamente natural, están explicadas de forma científica de forma concluyente e incluso pueden ser pronosticados los días más propicios para verlas, simplemente anticipando las condiciones de humedad y viento reinantes en las zonas de vuelo, como hace la NASA en este enlace. Y, por cierto, si os apañáis con el inglés, no os perdáis este fantástico post (How to debunk chemtrails), desmontando todas y cada una de las teorías conspiranóicas acerca de los llamados chemtrails

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El halo que todo lo vio

Lunes de resaca de jornada de electoral. Unos celebran la ilusión del cambio y otros se lamentan de los errores cometidos. No es el tema de este blog, sin embargo ayer domingo en la zona centro pudimos.

Me refiero a que pudimos ver un efecto óptico impresionante: un halo solar. Cubría buena parte del cielo madrileño como un enorme ojo vigilante del proceso de votaciones. Mi timeline de twitter y mis grupos de wasap se llenaron de fotos del espectacular halo, que también se llama antelia.

Halo solar en Madrid, el domingo 24 de mayo.

Halo solar en Madrid, el domingo 24 de mayo. Foto de Javier Jaúregui.

El efecto se produce cuando existe bastante humedad en las capas altas de la atmósfera, y la misma se congela, creando una capa consistente de cristales de hielo. Esta capa no es capaz de ocultar el Sol como cualquier otra nube, y los rayos son refractados. El de ayer era un halo de 22º. ¡Y en este caso no son de temperatura! Se refiere al ángulo que hay entre dos líneas que lanzáramos desde nuestra posición hasta el centro del halo (el Sol) y hasta cualquiera de los puntos del halo. Esto se debe a la geometría hexagonal de cada microcristal. Curioso, ¿verdad?

Estos halos también pueden ser vistos por la noche cuando es la Luna, y no el Sol, la que emite la luz. Se llama halo lunar, claro. Muchas veces se dice que la presencia de estos halos indica un cambio de tiempo. En ocasiones es así, pues el aporte de humedad en capas altas suele ser indicio de la llegada de un frente nuboso. Pero no es el caso de el halo de ayer. Aunque ayer sí fue día de cambios en la capital, la temperie no cambiará en Madrid al menos hasta el jueves.

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Los vórtices von Kármán

Un post desengrasante, por ser viernes y por ser el post de ayer un poquito denso…

Una maravillosa foto de satélite, de nuestras islas afortunadas, las Islas Canarias. Y un efecto que se produce cuando los alisios, vientos del noreste muy húmedos tras atravesar el Atlántico, chocan con la orografía de las islas y, además de acumular nubes en las costa norte de cada una de ellas -la famosa panza de burra-, provocan estas formas nubosas a sotavento (la vertiente opuesta a la que sopla el viento dominante).

La imagen está tomada por el satélite MODIS-Terra, y en la parte superior también podemos ver el mismo efecto en la isla portuguesa de Madeira. Preciosos los vórtices a los que Theodore von Kármán puso nombre.

Vórtices de Von Karman, vistos esta semana en Canarias y Madeira por el satélite MODIS-Terra de la NASA.

Vórtices de Von Kármán, vistos esta semana en Canarias y Madeira por el satélite MODIS-Terra, NASA.

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Protector de Casa Tierra

Los que me conocéis sabéis que no soy muy calentólogo… Con ello quiero decir que, aún asumiendo un aumento de las temperaturas en las últimas décadas -que no en los últimos 15 años- no comparto todas esas teorías catastrofistas que muchos defienden, según las cuales estamos ante un escenario de ciudades anegadas, panoramas desérticos generales y asesino en forma de CO².

Tampoco negacionista, bien es cierto. De nada sirve dar la espalda a los hechos, y hay motivos para estar preocupados. Hay indicios de que nuestro planeta se queja, comienza a tener pérdidas de hielo importantes y se hace necesaria una revisión general. Una ITV planetaria seria, sin excesos de alarma que consigan el efecto contrario al deseado. Con divulgación, con información contrastada y clara.

Protector. Así me gusta definirme, recuperando el concepto que Larry Niven introduce en su novela homónima, escrita en 1973, y que es precuela de la maravillosa historia de ciencia ficción que antes desarrollara en Mundo Anillo, (1970), de las pocas novelas que han logrado los premios Hugo, Nébula y Locus, en el año 1971. Sirva el título de este post como homenaje a este gran escritor.

Protector, sí. Intentando conocer qué nos pasa para así salvar nuestra casa. Aprender antes para enseñar más tarde cómo hacerlo. Dejando atrás los extremismos, que poco aportan. Con mente abierta, con espíritu científico.

Hoy os traigo dos ejemplos de cosas que están pasando en nuestra Casa Tierra. Dos informes que me preocupan, y que por muy poco calentólogo que sea, no puedo dejar de pasar por alto.

Uno hace referencia al incremento en la severidad de las sequías que se prevén en el suroeste de Estados Unidos y en las Llanuras Centrales. Según este estudio, publicado en Science Advances, las próximas décadas verán cómo estas zonas -California, Nevada, Arizona, etc.- sufrirán sequías más severas que nunca en la historia reciente. Ni las sufridas en la época medieval, entre 1.100 y 1.300, serán tan fuertes. El estudio es serio, y desde luego, da mucho que pensar. Y ojo, porque a esto se le puede unir un El Niño que se prevé afecte a la zona en la segunda parte de este 2015.

El Lago Powell, en Arizona, al 45% de su capacidad. Foto Justin Sullivan/Getty Images.

El Lago Powell, en Arizona, al 45% de su capacidad. Foto Justin Sullivan/Getty Images.

Y precisamente desde California, desde las instalaciones del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, en Pasadena, nos llega otro informe preocupante. La famosa plataforma de hielo antártico Larsen B, que ya en 2002 comenzó a resquebrajarse, tiene los años contados, y parece ser que dejará de existir para ser engullida entre otros glaciares antes de que acabe esta década… Esta plataforma lleva existiendo desde hace más de 10.000 años. Y, según este estudio, seremos testigos de su desaparición.

La plataforma Larsen B. Parece que no sobrevivirá mucho tiempo. Crédito: NSIDC/Ted Scambos.

La plataforma Larsen B. Parece que no sobrevivirá mucho tiempo. Crédito: NSIDC/Ted Scambos.

A mí, desde luego, me parece que algo tenemos que hacer. Aunque por ahora sea sólo contarlo y que cuanta más gente lo sepa.

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El Sáhara fertiliza el Amazonas

 

Nuestro planeta es realmente sorprendente. Sabemos mucho de él, aunque personalmente creo que lo que nos falta por conocer es siempre lo más importante y, quizá, decisivo. De vez en cuando aparecen estudios científicos que sacan a la luz aspectos curiosos y verdaderamente impactantes, como el que os traigo hoy.

Todos sabemos las diferencias tan grandes que hay entre dos ecosistemas que conocemos muy bien, o al menos, nos suenan de toda la vida. El desierto del Sáhara y el bosque del Amazonas. Dos lugares de este planeta totalmente antagónicos. El primero seco y árido. Extremadamente caluroso por el día y frío por la noche, y con una ausencia absoluta de agua. El segundo, por el contrario, verde y exuberante, con abundante agua y humedad, millones de plantas y temperaturas muy constantes.

Según el estudio ambos mundos están, de alguna manera, conectados. Desde el Sáhara se levantan inmensas cantidades de polvo desértico que, tras atravesar el Océano Atlántico, se depositan en las grandes extensiones boscosas del noreste de América del Sur. Estas gigantes masas de polvo -unas 22.000 toneladas al año, según algunas estimaciones- contienen fertilizantes que abonan en buena medida el Amazonas, aportando prácticamente la misma cantidad que se pierde en la selva por escorrentías, es decir por arrastre de las aguas.

El desierto sahariano, de alguna manera, fertiliza el bosque amazónico.

Imagen conceptual de la NASA/Goddard Space Flight Center

Imagen conceptual de la NASA/Goddard Space Flight Center

La clave, según el estudio de Hongbin Yu, del Centro Interdisciplinar de Ciencia del Sistema Terrestre, está en el fósforo y algunos otros fertilizantes que se recogen en ciertas zonas africanas, como en la depresión de Bodele, en el Chad. Allí, en el antiguo lecho de un lago, hay enormes depósitos de microorganismos muertos que contienen mucho fósforo. El mismo que necesita el suelo amazónico, limpiado frecuentemente por las intensas y persistentes lluvias de la zona.

Esta carambola planetaria está siendo descubierta gracias, cómo no, a un satélite, en este caso el satélite Calipso de la NASA, que estuvo recopilando datos entre 2007 y 2013. Una vez más, la tecnología más puntera nos ayuda a conocer los secretos de nuestro planeta.

De aquellos polvos, estos bosques, podríamos decir. No se puede negar que el sistema de reposición planetario es realmente fascinante.

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Los parecidos entre meteorología y economía

¿Qué tiene que ver la meteorología y la economía? Parece que nada, a priori… Pero si nos fijamos, empezamos a encontrar similitudes, y algunas realmente curiosas e interesantes. Recupero, para este día festivo en Madrid,  una entrevista que me hizo Vicente Varó, CEO de Unience, una red social de finanzas, en la que repasamos estos puntos en común.

Vicente Varó (VV).- ¿Quién acierta -o falla- más, un meteorólogo o un analista bursátil? 

Emilio Rey (ER).- Supongo que de media fallarán de igual forma, aunque realmente no sigo de cerca los aciertos y fallos del mundo financiero. En meteorología, las predicciones a tres/cinco días vista han mejorado de forma considerable, llegando a tener fiabilidades por encima del 75-80% de acierto. Además, la aplicación de las nuevas tecnologías y el uso de internet y la interactividad en tiempo real hace que se pueda reaccionar de manera muy efectiva ante las desviaciones de los modelos meteorológicos con respecto a la temperie que se está produciendo. Esa es la clave, podemos decir que usando estas técnicas siempre acertamos, a veces a 48 horas vista y otras quizá sólo a 12.

VV.- ¿Por qué crees que realmente se parecen las predicciones sobre el tiempo y la bolsa?

ER.- Las dos tratan de avanzar el comportamiento futuro de dos mundos afectados por múltiples variables, mundos en los que el cambio en una de ellas afecta al resto. Son, en cierto modo, mundos caóticos, y para ello se intentan modelizar los comportamientos. No obstante, pienso que el mundo de la meteorología es incluso más caótico que el bursátil, existen muchas más variables a tener en cuenta y los comportamientos a corto, medio y largo plazo son muy diferentes no sólo a nivel planetario, sino incluso dentro del mismo país. Aunque, bien pensado, los mercados deben ser así también…

VV.- En el mundo del tiempo, también se utilizan series de datos pasados para intentar predecir el futuro, como en el análisis técnico. ¿Funciona?

ER.- Por supuesto, el análisis de series históricas es my importante como base de la predicción. Es una más de las variables que se emplean en muchos modelos meteorológicos. Se cuidan mucho estas series, intentando no romperlas con ausencia de datos aunque sea un solo día. Muchas decisiones que se toman a la hora de planificar actividades a medio plazo, como por ejemplo en el mundo de la construcción y la logística, se toman en función de esos datos estadísticos, y no tanto con la predicción por modelos, poco fiables a semanas vista. Si una constructora sabe que llueve más en Noviembre que en Octubre en una localización dada, a la hora de planificar su actividad lo tendrá en cuenta. Todo ello gracias a las series estadísticas que ofrecen los datos históricos.

Barómetro en la Bolsa de Madrid.

Barómetro en la Bolsa de Madrid.

VV.- Es curioso como incluso en la terminología muchas veces encontramos términos similares, como “tormenta perfecta”, que fue cómo se llamó en el mercado al desplome con el que empezó la crisis. ¿Se te ocurren otras?

ER.- Por supuesto, es muy curioso y hay muchas, por no hablar de que en el propio parqué de la Bolsa de Madrid hay un barómetro. En ambos lados hay gurús que pronostican tiempos revueltos, cielos despejados o una nube negra en el horizonte. En ambos lados algunos aciertan más que otros o viven de las rentas…”Mar en calma, tempestades y datos que dejan fríos o provocan sudores” también son expresiones y usos comunes en ambos mundos. Hablamos de termómetros que miden la actividad bursátil y todo lo reflejamos en gráficas y estadísticas muy parecidas. Es increíble la cantidad de afinidades que existen. ¡Hasta existen apuestas sobre el tiempo y sobre los mercados!

VV.- A veces, la gente utiliza argumentos de lo más curioso para intentar pronosticar el mercado. Por ejemplo, en función de cómo se comporte el mercado los primeros días de enero se dice que será de bueno o malo el año. ¿En el tiempo hay algo parecido, verdad?

ER.- Por supuesto. Tradicionalmente, y a falta de informaciones más científicas, la gente se agarraba a un clavo ardiendo. En meteorología existe el Calendario Zaragozano, las Cabañuelas y las Témporas. Todos los métodos se caracterizan por la observación de unas determinadas señales en unos determinados días. En las Témporas generales, por ejemplo, se observan los 12 primeros días de agosto, para pronosticar cómo serán los 12 meses del año siguiente, asociando el 1 de agosto con Enero, el 2 con Febrero, etc. Luego existen Témporas estacionales, en diversas localizaciones. Quizás de las más famosas sean las Témporas de Otoño del Valle de Cabuérniga, tres días de Septiembre que deciden cómo serán los tres meses de invierno. En cualquier caso, y supongo que al igual que en el caso de los mercados, la fiabilidad de estos métodos es escasa, y más bien se mantienen como una curiosa y simpática tradición.

VV.- ¿Cómo nos ayuda la tecnología a “acertar” más en nuestros pronósticos?

ER.- De manera decisiva. La observación por satélite, los nuevos radares meteorológicos, los ordenadores cada vez más potentes y la comunicación en tiempo real en la red están provocando una auténtica revolución en esta ciencia. Ignoro si en los pronósticos económicos esto se está produciendo también, pero desde luego, la personalización que se puede aplicar hoy en día a los pronósticos meteorológicos hacen que una empresa pueda tener un pronóstico a medida, su propio “hombre del tiempo de cabecera”. Primero el termómetro y el barómetro de Galileo y Torricceli en el siglo XVII, luego los primeros ordenadores y satélites de 1960, y ahora internet y herramientas como twitter están provocando esta tercera revolución que impulsamos desde digitalmeteo.

VV.- Tu eres un emprendedor e imagino que tienes concentrado tu ahorro en digitalmeteo, pero… si invierteras en bolsa ¿Cómo lo harías? ¿Serías conservador o arriesgado?

ER.- Tengo que decir que no entiendo mucho de mercados, pero desde luego salir a kazar tormentas es una actividad bien arriesgada, así pues supongo que de invertir sería arriesgado igualmente… Me temo que para estos menesteres necesitaría una asesoría bursátil de calidad, al igual que nosotros en digitalmeteo ofrecemos una asesoría meteorológica para empresas. Otra similitud.

VV.- Y para terminar, ¿Qué tiempo nos espera en los mercados para los próximos meses?

ER.- Pues habrá de todo, supongo, como en nuestros cielos. Y, como en cada estación del año, la clave estará en aprovechar las oportunidades, en tomar lo mejor de cada estación, la fruta de temporada, más barata y de más calidad y la de más posibilidades de triunfo.

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La meteo y los desastres naturales

Las catástrofes o fenómenos naturales, como el reciente terremoto de Nepal o la erupción del volcán Calbuco, en Chile, o no tan naturales, como el hundimiento del arrastrero ruso `Oleg Naydenov´ y su vertido de fuel en Canarias, no son acontecimientos estrictamente meteorológicos. Sin embargo, la meteorología de la zona en cuestión sí condiciona, y mucho, las consecuencias posteriores.

Terremoto de Nepal y réplicas. Fuente: U.S. Geological Survey.

Terremoto de Nepal y réplicas. Fuente: U.S. Geological Survey.

Las zonas afectadas por erupciones volcánicas, terremotos o tsunamis suelen quedar absolutamente desprotegidas, con grandes desperfectos y, desgraciadamente, con cientos o miles de personas fallecidas y heridas. En el caso más reciente, se habla de que pueden ser más de 8 millones de personas las afectadas en la zona nepalí. El terremoto que afectó a Haití en enero de 2010 dejó 310.000 muertos, otros tantos heridos y 1,5 millones de personas sin techo. El de Japón de marzo de 2011, y su posterior tsunami, mató más de 20.000 personas.

Estas personas quedan a la intemperie, sin casas donde protegerse, en la calle, y muchas de ellas, heridas y con miedo a las réplicas. Las comunicaciones suelen estar cortadas y los víveres escasean. Es entonces cuando la temperie juega un papel decisivo. Un tiempo frío, lluvioso o tormentoso puede agravar aún más las consecuencias. Puede hacer que las tareas de rescate se demoren más de lo previsto, cuando cada hora es decisiva en esos momentos. Fuertes vientos pueden provocar que helicópteros y aviones que no puedan volar, y lluvias o nevadas intensas pueden complicar aún más las ya difíciles tareas de rescate. En el caso de los vertidos de petróleo son las mareas y los vientos dominantes los que hay que vigilar, para anticipar el movimiento de las manchas tóxicas y su posible llegada a tierra. En las erupciones volcánicas, como la de marzo de 2010 del volcán islandés de nombre impronunciable –Eyjafjallajökull– lo que hay que vigilar son los vientos en la atmósfera y el movimiento consecuente de la nube de ceniza. En aquella ocasión el tráfico aéreo de toda Europa se vio afectado, con la cancelación en total de más de 100.000 vuelos, hasta que la nube fue arrastrada y pudo recuperarse la normalidad.

Nube de ceniza del Volcán Calbuco, Chile, hace unos días. Fuente NASA.

Nube de ceniza del Volcán Calbuco, Chile, hace unos días. Fuente NASA.

Una temperie más benigna, por el contrario, facilita la llegada de la ayuda y la evacuación de los heridos. Tras esas catástrofes, siempre es muy importante mirar al cielo y contar con los mejores pronósticos meteorológicos. Desgraciadamente en el caso actual de Nepal, además de estar pendientes de nuevos terremotos -ayer mismo se volvió a producir uno de más de 7 grados- estamos a escasas semanas de que comiencen allí los monzones, vientos de procedencia sur cargados de humedad que descargan contra la orografía del Himalaya. En las primeras semanas de junio llegarán lluvias torrenciales e inundaciones que seguramente compliquen aún más la situación.

El tiempo corre, en este caso a la contra, y hay que actuar lo más rápidamente posible. Desde CLT os animamos a ayudar con vuestras donaciones a la zona e intentar que la ayuda llegue cuando antes.

Save The Children

UNICEF

Intermon OXFAM

Ayuda en acción

Además, os paso las cuentas de varios bancos y organizaciones, por si queréis realizar una transferencia:

Plan Internacional

Santander ES76 0049 1892 69 2710540130
Popular ES66 0075 0078 01 0601468707
Bankia ES67 2038 1915 11 6000140686
BBVA ES05 0182 4018 14 0208515929
La Caixa ES79 2100 2927 90 0200054649

Acción contra el hambre

Santander: ES57 0049 0001 5928 1009 0000
Bankia: ES73 2038 1052 4460 0074 1510
La Caixa: ES86 2100 2999 9302 0003 0018

Unicef

Banesto: ES51 0030 8301 77 0000304271
ING Direct: ES98 1465 0100 95 6000000000

Intermon Oxfam

BBVA: ES94 0182 6035 45 0201505849
Caja Madrid: ES93 2038 8978 14 6000234285
Catalunya Caixa: ES61 2013 0500 12 0213790468
La Caixa: ES16 2100 0765 88 0200222278
SCH: ES44 0049 1806 92 2012026800
Triodos Bank: ES21 1491 0001 25 1008596122
Bantierra: ES52 3191 0003 67 4526515822

ONG World Vision

Santander: ES16 0049 5927 96 2795042708
BBVA: ES49 0182 2487 75 0208523708
Bankia ES15 2038 1893 74 3000315792
La Caixa: ES89 2100 2811 02 0200087958

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